31 julio 2012

Tarja: tres modelos de comunicación alternativa. Reynaldo Castro






Tarja: Tres modelos de comunicación alternativa



Reynaldo Castro


Fundada en 1955, esta revista fue uno de los productos gráficos más originales que conoció la hstoria del periodismo literario de Jujuy. Y también una extraordinaria muestra de calidad artística y fervor intelectual, en la que para seleccionar las colaboraciones "La dirección presciende totalmente de la opinión de sus autores. Atiende tan sólo a la calidad artística o intelectual de sus trabajos"


Toda una generación de escritores e intelectuales colaboró con esta publicación en la segunda mitad de la década del cincuenta, los años de mayor esplendor del periodismo literario jujeño.


Casi ciencuenta años después de la salida del primer numero, Tarja se ha convertido en un documento que testimonia una forma alternativa de comunicación, cuando el talento de sus colaboradores hacía posible que la literatura de Jujuy trascendiera más allá de sus límites geográficos.


Estamos convencidos de la incalculable temática humana de nuestro Norte y de las posibilidades de sus gentes para el trabajo intelectual. Por ello es que iniciamos esta labor, manifestando la necesidad de que esas posibilidades abandonen el silencio y adquieran las formas concretas del testimonio.


El párrafo, que formó parte del editorial del primer número, fue cumplido con creces por Mario Busignani, Jorge Calvetti, Néstor Groppa y el artista Medardo Pantoja, directores de Tarja. Ese editorial asume ya una posición: la revista se constituye como soporte para el trabajo intelectual. Trabajo que, hasta entonces, estaba condenado al silencio.


La revista debe su nombre a la "la marca que indica el día de trabajo cumplido, faena concluida y asentamiento en la libreta de jornales" El nombre marca un destino, se trata de una palabra ligada a loa sectores postergados y su relación laboral. En ese momento, ligar una libreta de jornales con las denominadas "bellas artes" era toda una transgresión. Precisamente contra la concepción de "bellas artes" que estaba reservada para la historia del arte y la literatura, es que los integrantes de Tarja reaccionan. Los temas que aparecen en la revista así lo demuestran. 


Esta revista fue una publicación alternativa porque -además de los argumentos ya expuestos- cumplió con las siguientes características que la distinguieron de otras publicaciones locales:


-Un estilo propio. A lo largo de sus dieciséis apariciones, mantuvo y creó un estilo original. Ya en el número uno se evidencia una dialéctica entre los espacios repletos de textos y los intersticios entre varios de los poemas, lo que otorga fuerza y ritmo al conjunto. La sobriedad de las páginas destinadas a relatos y comentarios contrasta con el juego de espacios, ilustraciones y titulados (que se hace presente a partir de del número dos en la sección titulada "La Red"), recursos de un arte que hoy acaso nos resulta familiar, pero que adquiere valor si se tiene en cuenta que hablamos de una publicación de mediados a fines de los '50.


-Material original. El arte de tapa y su reverso muestran distintos grabados tomados de su taco original. Una constante de Tarja fue presentar material artístico de primera mano, lo que habla de un respeto por el trabajo del artista y también de un compromiso frente al lector. Casi una nota editorial.


Sabor local. Las ilustraciones tienen sabor local. Medardo Pantoja, Norberto Onofrio, Luis Pellegrini, y otros, emplean las técnicas de grabado, la xilografía, la aguada y la tinta china. Los motivos son siempre referencias al solar jujeño: los safreros, las espinas y las flores del socavón, los fragores del surco tabacalero, la memoria de piedra arcaica, los atajos de rostros de los promesantes.


Compromiso social. Lejos de agotarse en lo puramente estético, la gente de Tarja jamás hizo lo suyo a espaldas de la realidad de su tiempo -periodo de proscripciones y silencios forzados, de padecimientos y desencuentros-. Las notas editoriales de la revista marcan claramente la correspondencia entre lo estrictamente literario y lo generosamente humano, que se encuentran en lo que se denomina "una actitud social", hacia el enaltecimiento de la dignidad humana.


-Los temas tratados. Nada mejor que el pronunciamiento editorial para definir los propósitos de la publicación: "Nuestro mayor anhelo finca en la busqueda de una visión digna y fiel de nuestra tierra y de sus criaturas", lo que no implica un mero folclorismo, sino una manifiesta creencia "en la raíz y en el destino popular de todo arte verdadero, puesto que el arte es elemento social antes que individual"




Ficha de suscripción original de la revista Tarja 


La dignidad de la tarea cumplida.


Andrés Fidalgo sostiene que su participación -al igual que lo otros directores- en la revista Tarja le ha permitido señalar en su libreta de jornales y vida "la marca que indica esa modesta pero digna tarea cumplida"


Esta ultima expresión sintetiza el significado de una rica experiencia comunicacional. El análisis de la revista, como publicación alternativa, indica varios puntos de importancia.


-Ha permitido a escritores y periodistas noveles disponer de un espacio "cultural" que no existía hasta ese momento. La revista generó un espacio para escritores, artistas y lectores; La casa de los Fidalgo también sirvió de espacio vital imprescindible para una de las primeras librerías especializadas, sala de arte y hospedaje.


-Creó un publico lector. Distintos sectores empiezan a reclamar -y sostener- la continuidad del proyecto editorial. Además, Tarja tuvo un reconocimiento inmediato en lo que respecta a la  repercusión literaria, prueba de esto son los diversos comentarios que aparecieron en distintas publicaciones de nuestro país. 


-Esta revista -al igual que las mejores de sus congéneres- privilegió los intereses colectivos y no las veleidades de un sector particular.

-Tarja no sólo promocionó a nuevos valores literarios, sino que acompañó de manera constante su evolución.

-La aparición de esta publicación ha significado el descubrimiento del buen diseño gráfico en estas tierras.


Tarja vale como un lúcido ejemplo de lo que debe ser una publicación alternativa: promover nuevos valores (o, por lo menos distintos de los ya establecidos), servir de campo de experimentación, permitir espacios abiertos a la innovación y -cuando se producen choques entre distintas concepciones de la literatura- también de válido campo de batalla.








Tomado de:
CASTRO, Reynaldo (2001) "Tarja: Tres modelos de comunicación alternativa" En Pregón Literario, Jujuy, 9-12-2001.